La actividad física es una parte importante del cuidado en pacientes con cáncer. Hacer ejercicio de manera regular puede ayudar a reducir la fatiga, mejorar el ánimo, mantener la fuerza muscular y la capacidad física, y contribuir a una mejor calidad de vida.
En México representa el segundo cáncer más común en mujeres en términos de incidencia y mortalidad. La infección persistente por el virus del papiloma humano (VPH) es el principal factor de riesgo para el desarrollo de este tipo de cáncer.