¿Ejercicio y Cáncer?
- Dr Sarish del Real

- hace 2 horas
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La actividad física es una parte importante del cuidado en pacientes con cáncer. Hacer ejercicio de manera regular puede ayudar a reducir la fatiga, mejorar el ánimo, mantener la fuerza muscular y la capacidad física, y contribuir a una mejor calidad de vida. Además, la evidencia sugiere que la actividad física puede disminuir el riesgo de recaída y mejorar la supervivencia.

¿Qué tipo de ejercicios se recomiendan?
- Ejercicio aeróbico: Caminar, nadar, andar en bicicleta o bailar. Se recomienda realizar al menos 150 minutos por semana de actividad de intensidad moderada (por ejemplo, caminar rápido) o 75 minutos de actividad vigorosa (por ejemplo, correr).
- Ejercicios de fuerza: Levantar pesas ligeras, usar bandas elásticas o hacer ejercicios con el propio peso corporal (como sentadillas o flexiones de brazos). Se aconseja hacer ejercicios de fuerza al menos 2 días por semana, trabajando los principales grupos musculares.
- Flexibilidad y equilibrio: Estiramientos suaves y ejercicios como yoga o tai chi pueden ayudar a mantener la movilidad y prevenir caídas.

Ejercicio y prevención del Cáncer
El ejercicio regular reduce significativamente el riesgo de desarrollar varios tipos de cáncer, especialmente el de mama, colon, endometrio y posiblemente el de próstata.
Este efecto protector es mayor cuanto más se ejercita la persona, aunque a niveles muy altos los beneficios se estabilizan.
¿Cómo ayuda el ejercicio a prevenir el cáncer?
● Mejora el metabolismo (mejor uso de la insulina y menor crecimiento celular descontrolado).
● Disminuye la inflamación crónica.
● Fortalece el sistema inmunológico, ayudando al cuerpo a detectar y eliminar células malignas.
● Modifica el entorno celular, dificultando que los tumores crezcan o se diseminen.
● Regula las hormonas sexuales, clave en cánceres como el de mama.

Ejercicio durante el tratamiento (quimioterapia, radioterapia, cirugía)
Aunque el tratamiento puede causar fatiga, náuseas y dolor, el ejercicio controlado puede ayudar a mejorar la calidad de vida, siempre con aprobación médica.
Beneficios del ejercicio durante el tratamiento:
● Reduce la fatiga relacionada con el cáncer.
● Mejora el estado de ánimo y disminuye la ansiedad o depresión.
● Mantiene la masa muscular y la fuerza.
● Favorece el sueño y el apetito.
● Mejora la función cardiovascular.
Tipos de ejercicio recomendados:
● Caminatas suaves o bicicleta estática.
● Ejercicios de resistencia con poco peso.
● Ejercicios respiratorios o de movilidad (muy útiles después de cirugía).
Ejercicio En la recuperación y supervivencia
Después del tratamiento, el ejercicio sigue siendo esencial para:
● Recuperar fuerza, movilidad y energía.
● Prevenir recaídas (especialmente si se asocia a un estilo de vida saludable).
● Controlar efectos secundarios a largo plazo (linfedema, pérdida ósea, etc.).
● Mejorar la autoestima y la imagen corporal.
Ejercicios útiles en la recuperación:
● Ejercicio aeróbico (caminar, trotar, nadar).
● Entrenamiento de fuerza moderado.
● Yoga o pilates (para mejorar la flexibilidad y el bienestar mental).
● Ejercicios específicos para el linfedema (bajo supervisión).
⚠️ Consideraciones importantes
● Siempre es mejor que un médico o fisioterapeuta oncológico evalúe la condición antes de iniciar un plan de ejercicios.
● Escuchar al cuerpo: descansar cuando sea necesario.
● Un dia a la vez, la progresion de la intensidad y duracion debe de ser lenta, no hay prisa.

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